Ángel León y Costa Cruceros se unen para desarrollar la comida del futuro

Un amor infinito por el mar y la excelencia en la gastronomía son las bases de la colaboración entre Ángel León y Costa Cruceros. La alianza no se limita a los menús y platos creados por el chef español a bordo de los barcos, sino que ahora se extiende a un proyecto pionero en todo el mundo, por sus aspectos medioambientales, sociales y científicos: el cultivo del «grano marino», que Ángel León y el equipo de Aponiente están experimentando en la Bahía de Cádiz, España. Se trata de una planta marina que beneficia al ecosistema al enriquecer su biodiversidad, contribuye a mitigar el cambio climático al absorber y almacenar grandes cantidades de carbono y, sobre todo, es capaz de producir, a partir de sus semillas, un «superalimento» con grandes propiedades nutricionales, que podría convertirse en el «alimento del futuro».

Gracias al apoyo de la Fundación Costa Cruceros, los trabajos de investigación y desarrollo del «grano marino» se verán reforzados. En primer lugar, se podrá ampliar la superficie de cultivo del «jardín marino» en la Bahía de Cádiz, aumentando la producción del grano.

Ángel León, conocido como el «chef del mar» y galardonado con 3 estrellas Michelin con su restaurante Aponiente, es un gran innovador de la cocina de autor. Desde hace más de una década ha dotado a Aponiente de un centro de investigación y desarrollo enfocado a incluir nuevos alimentos y otros productos del mar en la dieta humana. El objetivo es que algún día las personas puedan alimentarse de forma sostenible con productos marinos que no sean necesariamente pescado, demasiado a menudo afectado por la pesca intensiva.

En 2017, Aponiente puso en marcha un proyecto pionero a nivel mundial que permite recuperar una especie autóctona de planta marina, la «Zostera Marina», en un «jardín oceánico» de 3.000 m2 en la Bahía de Cádiz. Pero el verdadero tesoro de la zostera marina es su semilla, rebautizada por Ángel León como «grano marino» o «arroz de mar», que puede consumirse tal cual o transformarse en harina y productos afines como el pan y la pasta. Es un alimento con importantes propiedades nutricionales: sin gluten, rico en omega 6 y 9, tiene una mayor cantidad de proteínas de alta calidad, hidratos de carbono y un 2% menos de grasa que los cereales terrestres. Un «superalimento», pues, que si se perfecciona adecuadamente, podría ser un recurso clave en el futuro para combatir los problemas de hambre y malnutrición, que asolan varias zonas del mundo. Además, su cultivo es sostenible, porque puede crecer sin agua dulce ni fertilizantes. También es mucho más productivo y rentable que otro tipo de granos terrestres, y puede convertirse en un activo económico para zonas deprimidas, como la de Cádiz, que atraviesa una profunda crisis económica y de empleo.

«El mar es el mayor recurso que tenemos en la naturaleza. Es una idea que Costa y la Fundación Costa Cruceros comparten con nosotros, y que nos ha llevado a colaborar juntos en este proyecto.» – ha declarado Ángel León. «Gracias a su apoyo, tendremos la oportunidad de hacer crecer aún más nuestra iniciativa, con la esperanza de poder prestar una ayuda concreta a aquellas poblaciones que tienen dificultades de subsistencia o económicas, contribuyendo además a la protección del mar.»

Por su parte, Rossella Carrara, vicepresidenta global de Relaciones Externas y Sostenibilidad del Grupo Costa, ha comentado: «Ya teníamos una asociación con Ángel León, compartiendo con él un profundo amor por el mar. Nos pareció natural reforzar nuestra sinergia apoyando un proyecto que encaja perfectamente con las áreas de intervención de la Fundación Costa Crociere y con los valores de Costa Cruceros.

Entre los proyectos de la Fundación Costa Crociere que tienen grandes afinidades con el «grano marino» están los «Guardianes de la Costa», un programa de educación ambiental para proteger el litoral italiano, en el que hasta ahora han participado más de 400 escuelas y más de 22.000 estudiantes y profesores. En el ámbito social, cabe mencionar los proyectos de «Asistencia alimentaria», con más de un millón de comidas ya distribuidas gracias a la Fundación a personas necesitadas. Estos proyectos, así como todos los de la Fundación, también se apoyan a través de la recaudación de los restaurantes Archipiélago a bordo de la flota Costa, que ofrecen menús de autor de Bruno Barbieri, Hélène Darroze y Ángel León. Costa también ha sido la primera en lanzar un programa único en el sector marítimo, denominado «4GOODFOOD», que ha permitido reducir el desperdicio de alimentos a bordo en un 35%, permitiendo su reutilización para fines sociales y concienciando a los huéspedes y a la tripulación sobre el valor de los alimentos.

La Fundación Costa Cruceros es una organización independiente sin ánimo de lucro cuyo objetivo es generar una mejora social y medioambiental en las comunidades que los barcos de Costa visitan en sus itinerarios, difundiendo y desarrollando los valores del Grupo Costa a través de la gestión y financiación de proyectos medioambientales y sociales de interés común.  Desde su creación en 2014, la Fundación Costa Cruceros cuenta ya con un activo total de 30 proyectos medioambientales y sociales, que han beneficiado a más de 100.000 personas de más de 130 nacionalidades diferentes.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.